
A Billie Marten le encanta dejar su huella en un buen libro — subrayando pasajes importantes, garabateando ideas en los márgenes, doblando las esquinas de las páginas para marcar su lugar. Las 10 canciones de Dog Eared cumplen ese propósito, contando la historia de quién era ella mientras lo escribía y grababa, separando su adolescencia de su vida adulta para poder avanzar.