
La muestra explora cómo este deporte se convirtió en un espacio de encuentro, identidad y construcción de comunidad para miles de personas migrantes y exiliadas españolas que llegaron a México durante el siglo XX. Clubes como el España y el Asturias, fundados por comunidades españolas en el país, no solo marcaron una época en la Liga mexicana, sino que también funcionaron como espacios de convivencia, pertenencia y vida cultural.