
Conformada por alrededor de 670 piezas y conjuntos de 109 ceramistas, talleres y estudios de diseño, la exposición traza un recorrido que abarca más de tres milenios de historia, desde las civilizaciones originarias hasta las prácticas artísticas actuales. A través de este amplio panorama, se invita al público a redescubrir el barro no solo como materia utilitaria, sino como un medio poético capaz de articular memoria, identidad y transformación cultural.